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🟢El misterio en Efesios: la circuncisión del corazón

El misterio en Efesios  #

Todo lector conoce o al menos ha oído hablar de “misterios”, como de aquellas cuestiones ocultas al entendimiento normal. Esas cosas que normalmente no se aprecian a simple vista. Temas que requieren algún tipo de revelación especial. 

En el mundo antiguo y aun en la actualidad se habla de misterios iniciáticos, como aquellos conocimientos ocultos a la mayoría de las personas y que requerían del iniciado una preparación especial. Cumpliendo determinados pasos de supuesta iluminación, el iniciado accedía a entendimientos secretos.  

La palabra misterio no aparece muchas veces en el llamado antiguo testamento ya que sólo la encontramos 7 veces y en todos los casos en los escritos del profeta Daniel. Ésta en hebreo es רָז (Strong 7388) raz y daría la idea de algo que se dice en forma atenuada. Por otro lado en la Septuaginta esa palabra fue traducida del hebreo al griego como Μυστήριον (Strong 3466) mistérion. Asimismo este vocablo griego habla de algo que se dice con la boca entrecerrada, algo oculto. Un ejemplo nos muestra el uso que el profeta hace de la misma, Daniel 2:28 

“Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios,…” 

En el nuevo testamento encontramos esta palabra 28 veces bajo la idea de algo que estuvo escondido al entendimiento durante mucho tiempo y que a partir de Yeshúa es revelado. 

Específicamente en la carta a los Efesios aparece 7 veces, lo cual no es un dato menor. Pues un cuarto, un 25 % de las veces en que esta palabra aparece en el nuevo testamento, está contenido en esta carta. Será importante entonces para nosotros conocer lo que a Ruaj HaKodesh, Espíritu Santo tanto le interesó que aprendiésemos. 

En primer lugar debemos ver el panorama existente en el mundo hasta la llegada de Yeshúa.  

Por un lado un grupo de personas, a las cuales conocemos como la Casa de Judá, los cuales poseían la Instrucción (Toráh), los textos proféticos, el Templo de Jerusalén, el sacerdocio y se decían destinatarios de las promesas de Dios. Quienes a sí mismos se conocían como la circuncisión. 

Por otro el resto del mundo. Estos eran conocidos por los judíos como goim (gentiles) o la incircuncisión. Y dentro de todo lo que no pertenecía a la Casa de Judá estaba obviamente la Casa de Israel, las ovejas perdidas entre las naciones. 

Sabemos que en la práctica la convivencia existía aun cuando fuese difícil para ambas partes. Y de hecho los sacerdotes judíos llegan por ejemplo a un acuerdo al permitir que los gentiles tuviesen un lugar en el Templo, aun cuando entre ambos había una pared que los separaba. Y esto no es solamente una cuestión física, pues espiritualmente judíos y gentiles tenían entre ambos una pared doctrinal de separación. Sobre esta cuestión voy a volver más adelante. 

Los judíos esperaban la llegada de un ser que los liberase de la situación de sometimiento al poder romano, mezclando esa cuestión con otras de carácter religioso y doctrinario, donde el Hombre esperado traería nuevos entendimientos y una paz universal sin precedentes. Otras expectativas completaban el cuadro de lo que el judaísmo religioso en general entendía que debía cumplir el llamado Ungido o Mesías. Expectativas estas que hicieron que gran parte de ellos y la mayoría de los religiosos judíos de la actualidad lo rechazasen o no viesen en Yeshúa al que esperaban. Imagínese el lector cuán defraudados se debían sentir esos religiosos cuando Yeshúa vino con un mensaje totalmente distinto al que ellos deseaban.  

La carta de Pablo está dirigida a aquel sector de la humanidad que ni esperaba un Mesías ni conocía las promesas ni sabía tan siquiera que podía tener parte en un soñado mundo venidero. Los cuales eran rechazados por los judíos bajo el mote, bajo el epíteto de ser la incircuncisión. Efesios 2:11 

“Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne.” 

¿Cuál era entonces la situación de estos “gentiles”? 

El capítulo 2 de la carta en sus versículos 12 y 13 nos dice que estaban: 

  • Sin Mesías: o sea sin aquel que los redime y los hace parte 
  • Ajenos a los pactos de la promesa (12) 
  • Sin esperanza (12) 
  • Sin Dios en el mundo (12) 
  • Lejos (13) 

Pero esta situación de los gentiles, entre los cuales he mencionado se encuentran las ovejas perdidas de la Casa de Israel, ¿acaso no era contemplada por el Padre? ¿Acaso esto era ajeno a la atención de quien tiene al universo en la palma de su mano? Pablo explica que no, sino que desde antes de la creación de todas las cosas ya los tenía presente en sus planes: 

1:4 al 6 “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,…” 

¿Escogió sólo a los judíos, a la Casa de Judá, como ellos creen y divulgan? De ninguna manera, en ningún lugar de la Biblia dice que los “judíos” sean el pueblo escogido. El Pueblo Escogido es Todo Israel, las doce tribus, entre las cuales están los judíos. Y por supuesto con la posibilidad de que aquellos extranjeros que quieran seguir al Hijo se integren. 

Pero existiendo esta real división entre gentiles y judíos, la cual existe hasta nuestros días, ¿El Creador se ha quedado de brazos cruzados? 

Es aquí donde la revelación bendita vendrá para arreglar las cosas. 

Pablo en el versículo de Efesios 1:9 nos dice: “dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en si mismo,…” 

Aparece aquí la existencia de un misterio, de algo que ha permanecido oculto durante miles de años y que ahora es revelado mediante la sabiduría inmensa revelada por Ruaj HaKodesh Y este misterio es que ha sido la Voluntad del Padre: “reunir todas las cosas en Yeshúa, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.” Efesios 1:10 

Con lo cual es evidente que desde la Creación, conociendo todo, el Padre decidió reunir a judíos y gentiles en una misma unidad. En un mismo cuerpo.  

¿Y de qué forma el Padre ha operado esta unidad? ¿Cómo ha hecho que la circuncisión y la incircuncisión se uniesen? 

Nuevamente la respuesta debe provenir de la Escritura. Verán que hice una lista de la “situación de los gentiles”, pero luego de la intervención del Padre a través de Yeshúa ¿Cuál es la nueva situación de los que antes no eran Pueblo? Ahora en el mismo capítulo 2 encontramos: 

  • Que de ambos pueblos hizo uno (14) 
  • Derribó la pared de separación (14) 
  • Abolió en su carne las enemistades (15) 
  • Abolió la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas (15) 

El versículo 14 nos dice que ya no existe esa división entre judíos y gentiles y que además aquella pared espiritual de separación entre ambos fue derribada. Así como la pared física del Templo también fue derribada cuando fue destruido. 

En cuanto al contenido del versículo profundizaré en las cuestiones que implica. 

El Hijo como la fuente de restauración de la Humanidad  #

En los párrafos anteriores veíamos una lista de los cambios producidos en el grupo humano que recibía el nombre de gentiles. La pregunta que debemos hacernos es ¿Cómo ocurrió este cambio que el Padre había planeado desde antes de la creación? 

Ya vimos en Efesios 1:5-6 que fuimos predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Yeshúa. Veremos ahora cómo se dio esta operación.  

Quien lee estas líneas con Fe en Yeshúa, quien ha aceptado su señorío y ha pasado por las aguas del bautismo, es parte de lo que llamamos la Iglesia. La ekklesia según los primeros creyentes de habla griega o kahal entre aquellos de habla hebrea. En definitiva es parte de la Congregación de YHWH. ¿Pero cómo ha llegado a serlo? ¿Qué cambios hubo en el mundo espiritual que luego se trasladasen a lo físico y viceversa, para que esto fuese así? 

En primer lugar hubo un sacrificio con muchas implicancias espirituales, el cual explico en parte en “La Fe del Nazareno”. Este sacrificio del Hijo Amado hizo que el derramamiento de su sangre provocase tremendos cambios en el Universo. El versículo de 1:7 nos dice que esa sangre de Yeshúa funcionó para redimir, rescatar al que estaba prisionero del pecado y con él, esclavo del príncipe de este mundo. Con esto vino el perdón de todas las transgresiones cometidas contra la Voluntad del Padre expresada en sus mandamientos. 

1:7 “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,” 

Ese sacrificio tuvo efectos en Yeshúa y en los que antes eran llamados gentiles. 

¿Cuál es la posición actual del Mesías? A esto lo encontramos en el capítulo 1 con sus versículos entre paréntesis: 

  • Se encuentra sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra (21) 
  • Tiene todas las cosas sometidas bajo sus pies, (22) 
  • Es la cabeza de la iglesia (22). 

Para entender la posición actual de los que “antes estaban lejos” es preciso que analicemos el último punto, el cual se encuentra en el versículo 22. Pues los alcances del significado de que el Hijo Amado sea la cabeza de la Iglesia no sólo se extienden a nuestros días sino que prologan sus consecuencias al mudo venidero.  

Pensemos con sencillez que nuestra cabeza no se encuentra separada de nuestro cuerpo, sino que participa de lo que a este le acontece y asimismo el cuerpo participa de lo que la cabeza recibe. Si del Mesías se dice que se ha sentado a la diestra del Padre, entonces espiritualmente la Congregación se encuentra sentada con Él. Con lo cual también se encuentra sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, lo que explica el porqué de la autoridad de los verdaderos creyentes de expulsar demonios, sanar enfermedad o hacer lo que Él hizo. Lo que hace a que también todas las cosas estén sometidas. Usted se preguntará ¿por qué entonces no salimos a multiplicar panes y peces o caminar sobre el agua? Porque la cabeza de la Iglesia es Él y siendo la cabeza la parte que piensa, las cosas se hacen en la medida que esa parte lo indica. 

Este apartado lleva por subtítulo el Hijo como fuente de restauración de la Humanidad. ¿Cómo la existencia de la Iglesia, ekklesia, kahal, congregación concreta esto? 

Con algo único, increíble, tan profundo que todavía no alcanzamos a ver en su profundidad. Veamos los versículos 2:14 al16 

“14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, 15aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.” 

Para que sea más sencillo de ver pongámoslo nuevamente en forma de lista: 

•          En Él creó un solo y nuevo hombre: hizo la paz (15) 

•          Por la cruz reconcilió con Dios a ambos en un solo cuerpo (16) 

•          Por la cruz mató las enemistades (16) 

 

De acuerdo al versículo 15 si se ha creado un nuevo y solo hombre entonces ya no hay ni judío ni gentil, ni negro ni blanco, ni hombre ni mujer. Las diferencias, especialmente que había entre judíos y gentiles, la Casa de Judá y la Casa de Israel, son superadas en esa nueva formación que es la Congregación reunida de ambas casas con los extranjeros que se sumen. Pues ambos están en un solo cuerpo. ¿Cuál es este cuerpo? Por supuesto el cuerpo del Mesías que es la ekklesia, iglesia, kahal, congregación. En la cual han sido abolidas las anteriores enemistades. 

 

 

– 2da parte –  #

En la primera parte habíamos visto por un lado la existencia de un secreto que estuvo oculto a lo largo de la historia de la Humanidad y que es revelado con la llegada del Salvador al mundo. Este “misterio” es la voluntad del Padre de reunir todas las cosas en su Hijo Amado. Y por otro al final dejé planteada la gran discusión entre judíos y gentiles, la circuncisión. 

Este termina siendo un punto central pues dentro de la voluntad de reunir todas las cosas en Yeshúa, está en primer lugar la gran división entre judíos y gentiles. Lo que se expresa en la Casa de Judá y la Casa de Israel junto con los millares de extranjeros allegados al Pacto. 

Entre judíos y gentiles es este un punto de quiebre, una división no sólo espiritual sino en este caso física: la existencia de la circuncisión en el cuerpo de los hombres judíos. Si bien no son el único grupo humano que ha practicado la circuncisión, sí se puede asegurar que ha sido un signo distintivo de ellos luego de la dispersión de las tribus del norte, de la Casa de Israel. De hecho sus consecuencias se prolongan hasta la actualidad pues gran parte de los grupos llamados judío mesiánicos disponen que solamente aquellos que tienen en su carne la circuncisión pueden por ejemplo participar de la celebración de Pésaj. 

Antes de comenzar el análisis de la cuestión debo dejar sentado un punto de partida. Creemos en la palabra de Dios como un todo, desde Génesis hasta Apocalipsis. Asimismo teniendo en cuenta que la Instrucción (Toráh) es la guía de vida otorgada por YHWH a Israel, o sea es la Voluntad escrita del padre conforme a la estructura misma del universo, cualquier discrepancia, cualquier diferencia entre cualquiera de los libros del resto de la Biblia y la Toráh (Pentateuco) indica que ese libro tiene o bien un error o está tergiversado o ha sufrido la presencia de una mano siniestra. 

Asimismo creemos que Yeshúa es la Toráh Viva, puesta en acción, pues todo Él, Nuestro Señor, hace la Voluntad del Padre. Y es por eso que con Él ha venido un entendimiento de la Voluntad de Dios basado no en preceptos de hombres o reglas de ancianos sino en la inspiración y la luz que el Ruaj HaKodesh derrama en todos los hombres que lo acepten como Señor y Salvador.  

Dentro de esta línea es que creemos que todas las cartas de Pablo conforme nos han llegado a partir del Texto Recibido, están inspiradas por Ruaj HaKodesh. y su contenido es verdadero. ¿Por qué esto último? Porque muchos comentaristas ante el hecho de que las cartas de Pablo no dicen lo que ellos desean, en lugar de rectificar su pensamiento, dicen que Pablo estaba equivocado o que no debe tomarse en cuenta.  

Aclarados estos puntos entremos en el tema. Observemos los siguientes versículos: 

Génesis 17:10 “Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.” 

Génesis 17:14 “Y el varón incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de su pueblo; ha violado mi pacto.” 

Génesis 17:23 “Entonces tomó Abraham a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos en su casa, y a todos los comprados por su dinero, a todo varón entre los domésticos de la casa de Abraham, y circuncidó la carne del prepucio de ellos en aquel mismo día, como Dios le había dicho.” 

Éxodo 12:48 “Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para YHWH, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.” 

Estos cuatro pasajes ilustran con precisión lo que deseo mostrar. En primer lugar debemos ver que todos los descendientes de Abraham recibieron el mandamiento de circuncidarse. Esto no ocurrió al principio de la vida de Abraham sino luego de que creyó por Fe en la promesa. Y el de Éxodo refiere a la cena de Pésaj en la cual obviamente sólo se encuentran invitados a participar los descendientes de Abraham y los extranjeros que se circuncidaren. 

Podríamos ver muchas cosas más pero de los textos surgen dos cosas: quien es descendiente de Abraham y no se circuncide será cortado de su Pueblo. Y asimismo quien no esté circuncidado no puede participar de la cena de Pésaj. 

Podríamos pensar que de esta forma han llegado las cosas a esta etapa de la Humanidad y que asimismo quienes estarían en esta condición son en general los judíos (la Casa de Judá) y los que físicamente se circunciden. 

Ahora pasemos a observar algunos pasajes escritos por el Apóstol Pablo que no pertenecen a la carta a los Efesios. 

1ra de corintios 7:18 “¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide.” 

Gálatas 2:3 “Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, con todo y ser griego, fue obligado a circuncidarse;…” 

Como he dejado sentado al principio consideramos tan inspirados los pasajes de Génesis o Éxodo a Moisés como los pasajes escritos por Pablo. Y si estos últimos contradijesen la Toráh los desecharíamos.  

Entonces ¿Cómo se entiende nuestra posición si por un lado aceptamos la validez del mandamiento de la circuncisión en el llamado antiguo testamento y de la directiva de Pablo en el llamado nuevo testamento? Esto es lo que lleva a algunos a desechar a Pablo. 

Una forma de resolver esto es lo que hacen parte de los llamados judíos mesiánicos, decir que existen mandamientos para los gentiles y mandamientos para los judíos (entre los cuales se incluyen), del cual la circuncisión sería un ejemplo. Sin embargo eso se cae cuando pensamos en las siguientes palabras del mismo Pablo, Gálatas 3:28 

“Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Yeshúa.” 

Y si no hay diferencias entonces hay una única ley para el nuevo hombre constituido como cuerpo de Yeshúa que hemos visto en la primera parte, no importando su aparente origen de raza o sexo. 

Toda la teología de Pablo, la cual es inspirada por Ruaj HaKodesh, se desarrolla armónicamente a través de sus cartas, por lo cual la relación de sus textos es imprescindible para su entendimiento. Pero claro como escribí más arriba, ante la fuerza de los textos lo que muchas hacen ahora es rechazar a Pablo. 

Lo primero que deseo dejar bien en claro a todos los lectores “gentiles” (uso esa terminología porque es la que les han enseñado), la Salvación no se compra con circuncidarse. La Salvación no puede obtenerse por ninguna clase de obras. Y aquí volvemos a la carta a los Efesios, 2:8-9  

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” 

Si una persona se circuncida sólo estará mutilando parte de su cuerpo, por hacerlo no obtendrá la Salvación. Pues de haber sido así muchos pueblos se habrían salvado por practicarla. Egipcios, bantúes, polinesios, musulmanes y hasta se dice que en gran parte de los pueblos originarios de América, practicaban la circuncisión y no por ello aseguramos su Salvación. 

Entonces hasta aquí está clara la posición de Pablo, ¿cómo se explica entonces que se indique explícitamente la necesidad de circuncidarse para el extranjero? 

Bueno para profundizar la cuestión veamos la palabra empleada para extranjero en el texto de Éxodo 12:48 

“Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para YHWH, séale circuncidado todo varón…” 

La palabra en hebreo es guer (Strong 1616) גֵּר. Ahora bien esto fue traducido al griego bajo la palabra προσήλυτος (Strong 4339) prosélitos, esto indica una persona que ha iniciado un camino de conversión. En el contexto de Éxodo se trata de una persona que ha decidido profundizar su relación con los israelitas adoptando sus costumbres, su Fe y llegado el caso ser considerado como uno más integrando su descendencia, casándose y dando a sus hijos en casamiento con israelitas. En el contexto del nuevo testamento es la palabra que encontramos en Mateo 23:15; Hechos 2:10; Hechos 6:5 y otros.  

Aquí nos encontramos sencillamente con una persona que en aras de tener que mostrar un signo externo de conversión debía cortar su prepucio. Pero esto debía tener el mismo sentido que el que nuestro Padre Abraham le había dado, un resultado posterior a su Fe, una consecuencia de la Fe que en él obraba. 

Lo que ahora debemos preguntarnos es lo siguiente ¿la descendencia de Abraham continúa dándose a partir de la herencia física? O sea a partir de Yeshúa ¿podemos seguir considerando a los que se dicen descendientes de Abraham por la sangre como su descendencia verdadera? 

La respuesta es simple y la da Pablo en la carta a los Gálatas, 3:6-7 

“Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham.” 

Y es aquí donde vemos las consecuencias de aquel misterio revelado en la carta a los Efesios, 2:19 

“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,” 

¿Cómo ocurrió esto de que ahora se es parte de la gran familia divina, que se es descendiente de Abraham exclusivamente por la Fe? 

Pues que el misterio que estaba en la mente de Dios desde antes de la Creación del universo, de que en el final de los tiempos reuniría todas las cosas, operó con el sacrificio de Yeshúa.  

Efesios 2:16 “y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.” 

Entonces la situación de extranjero, la de ser considerado in-circuncisión, la de ser considerado fuera de los pactos y promesas ha quedado abolida. Y ahora tanto la Casa de Judá (los que estaban cerca) como la Casa de Israel y los que deseen ser parte (los que estaban lejos) ahora ingresan juntos a la promesa. 

Efesios 2:17-18  “Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.” 

Ahora deseo colocar las cosas en su justa perspectiva. Dentro de la cultura hebrea (y por supuesto también el judaísmo rabínico lo ha tomado) existen herramientas de interpretación y deducción tales como el kal vajomer, o la deducción por analogía guezera shavá, el bynian av mikatuv ejad que es la regla según un escrito o la de dos escritos. Podría usar cualquiera de estas metodologías y daría un color más hebreo al escrito. Sin embargo lo que quiero expresar no necesita de argumentos desconocidos por el común denominador de los lectores. La cuestión es “quien puede lo más puede lo menos”.  

Recordemos por ejemplo la expresión de Pedro en Hechos 10: 44 al 48 

“44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? 48 Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Yeshúa. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.” 

Aquí Pedro está aplicando este principio, si han recibido el bautismo en Espíritu Santo ¿Cómo se les puede negar el bautismo en agua?  

Ahora pensemos en esto. Si los que antes eran considerados la incircuncisión, ahora no sólo pueden acercarse al Padre mediante Yeshúa, sino que han sido colocados en un mismo nivel con aquellos de la circuncisión que lo aceptaron. Y ambos constituyen el cuerpo del Mesías. ¿Cómo se le ocurre a alguien que deben cumplir un requisito en la carne para poder participar de las Santas Convocaciones del Padre? Pues Efesios 2:18 

“porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.” 

Si habiendo comenzado por el Espíritu ahora se les exigiese volver atrás, a la carne, lo único que se hace es pisotear la sangre de Aquel que los reconcilió con el Padre. 

Por ello es que ahora los que antes estaban lejos están cerca y pueden participar de todos los momentos que él ha escogido para estar con el Cuerpo de Yeshúa. Pues sí, en general habría escrito que las Santas Convocaciones son momentos que YHWH ha elegido para estar con su Pueblo. Pero Su pueblo es ahora el Cuerpo del Mesías. Y es por ello que el Padre ahora se reúne en las Santas Convocaciones con Yeshúa que es la cabeza y el nuevo hombre que es su cuerpo.

 

 

– 3ra parte –  #

 Veamos el reflejo en la misma Toráh de lo dicho anteriormente. 

Tomemos en primer lugar estos dos versículos los cuales luego desarrollaremos. 

Deuteronomio 10:16 “Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.” 

Deuteronomio 30: 6 “Y circuncidará YHWH tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a YHWH tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.” 

Si se trata de una persona acostumbrada a leer la Toráh, estos textos le serán familiares, si no es así entonces es un buen momento para realizar el ejercicio de leer el libro del Deuteronomio, el cual es una repetición de los puntos que Moisés consideró reafirmar. 

Antes de analizarlos entraré en el contexto en el cual se enmarcan. No vaya a ser que alguien acuse de sacar las cosas de su lugar. 

El primero de estos tiene en sus versículos anteriores el recuerdo de Moisés del momento en el cual subió al Monte a recibir las segundas tablas de la Ley (Deut. 10: 1 al 11), luego un llamado a Israel a observar los mandamientos, haciendo hincapié en que YHWH amó a los Padres y escogió a su descendencia (Deut. 10:12 al 15).  

Luego, del 17 al 22, surge una invocación de YHWH como el protector del inocente y Señor de Justicia.  

Con lo que el marco en el cual se inserta el versículo 16 es de reafirmación del cumplimiento de la Voluntad de YHWH expresada en sus mandamientos. Y dentro de este marco, de estos márgenes ¿Cuál es el llamado que YHWH hace a sus hijos? 

Deuteronomio 10:16 “Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.” 

La indicación es clara en el sentido de que antes de cualquier obra que pudiese hacerse, antes de cualquier acción u omisión que la persona encarase, lo que corresponde es ese salto de Fe que nuestro padre Abraham dio.  

La idea de circuncidar el corazón puede resultar en apariencia difícil de entender ya que obviamente es algo que ocurre en un mundo no visible. Físicamente no es posible hacerlo. Para entenderlo propongo en primer lugar pensarlo en la forma contraria, lo que es incircunciso. Aquí de lo que se trata es  que lo que debe quitarse no ha sido quitado. Así como un velo colocado, el estado hasta que eso ocurre, es un estado de incircuncisión. Esta no es una idea nueva en la Toráh. Pues ya desde el libro del Éxodo lo vemos, 6:12 

“Y respondió Moisés delante de YHWH: He aquí, los hijos de Israel no me escuchan; ¿cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de labios?” 

Las últimas palabras de Moisés en el hebreo original son: 

ואני ערל שפתים  lo que transliterado en hebreo es VeAní arel shepataim  

La palabra עָרֵל (Strong 6189) arel es lo que se traduce como “no circuncidado”, con lo cual lo que Moisés dijo en realidad es una figura retórica dando la idea de la dificultad al hablar. Y es que estar in-circunciso aparece muchas veces en las Escrituras como algo que impide desarrollar naturalmente la función pre designada. Ejemplos de esto es Jeremías 6:10  

“¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de YHWH les es cosa vergonzosa, no la aman.” 

¿Cómo entiende entonces YHWH un corazón incircunciso? 

Levítico 26:40-41 “26:40 Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí; y también porque anduvieron conmigo en oposición, 26:41 yo también habré andado en contra de ellos, y los habré hecho entrar en la tierra de sus enemigos; y entonces se humillará su corazón incircunciso, y reconocerán su pecado.” 

El corazón incircunciso es aquel que posee un hombre que aun no se ha humillado, que no ha reconocido su pecado. Que ha andado en oposición a su Creador.  

Es ahora momento de analizar el segundo de los textos, Deuteronomio 30:6. ¿Cuál es el contexto de este versículo? Del versículo 1 al 5 se describe la situación de los desterrados por haber desafiado la Voluntad de YHWH, la cual tranquilamente describe la situación de las ovejas perdidas de la Casa de Israel. Y cómo por supuesto YHWH los traerá de nuevo: 

30:4 “Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá YHWH tu Dios, y de allá te tomará; 30:5 y te hará volver YHWH tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y será tuya; y te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres.” 

Por otro lado del versículo de 30:7 en adelante YHWH anuncia las maldiciones que recaerán sobre aquellos que tuvieron como siervos a sus hijos y las bendiciones que recibirá Israel, pero ¿Luego de que haya ocurrido qué…? 

Deuteronomio 30:6 “Y circuncidará YHWH tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a YHWH tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.” 

Como podemos ver del desarrollo de los versículos de Deuteronomio surge claramente que la idea de la circuncisión del corazón es el requisito previo para recibir la Bendición de YHWH. La cual en primer lugar es poder abastecerse para Salvación del sacrificio de su Hijo Amado en la cruz. Y a partir de esa aceptación ser parte de la familia celestial siendo ahora un verdadero descendiente de Abraham. No en la carne a partir de una circuncisión física, sino a partir de un corazón contrito y humillado.  

Ezequiel 11: 16 al “16 Por tanto, di: Así ha dicho YHWH el Señor: Aunque les he arrojado lejos entre las naciones, y les he esparcido por las tierras, con todo eso les seré por un pequeño santuario en las tierras adonde lleguen. 

17 Di, por tanto: Así ha dicho YHWH el Señor: Yo os recogeré de los pueblos, y os congregaré de las tierras en las cuales estáis esparcidos, y os daré la tierra de Israel. 

18 Y volverán allá, y quitarán de ella todas sus idolatrías y todas sus abominaciones. 

19 Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, 20 para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios.” 

 

Quizás alguien todavía quiera convencerlo de que la circuncisión física es un requisito previo para algo. Pensemos esto con sencillez. Si no es requisito para la Salvación. Si no es requisito para ser parte del cuerpo de Yeshúa. Si el bautismo del Espíritu Santo fue recibido por Cornelio sin estar circuncidado ¿Quién puede convencerlo de que sin circuncisión no hay salvación? 

Por otro lado Ud. debe considerar la libertad a la cual Yeshúa lo ha llamado. Deseo considerar por último dos textos de Pablo en apariencia contradictorios. 

Gálatas 2:3 “Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, con todo y ser griego, fue obligado a circuncidarse;…” 

Hechos 16: 1 al 3 “Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego; y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. Quiso Pablo que éste fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego.” 

En primer lugar la situación de ambos personajes es distinta en cuanto a su origen, pues Tito era íntegramente hijo de padres “gentiles” y por otro lado Timoteo era hijo de un gentil y de una judía.  

Alguien dirá ¿Pero cómo no habíamos quedado en que no importa el origen de la persona, acaso no era que ya no hay judío ni griego?  

Dos cosas  importantísimas debemos tomar en cuenta: 

  • La situación en la cual se van a mover cada uno de los nombrados 
  • La situación personal que cada creyente tiene. 

La circuncisión de Timoteo es anterior a la situación de Tito y de hecho Pablo es acusado de incoherencia en lo que sostiene. Pues se lo acusa de circuncidar a Timoteo y no hacerlo con Tito. Lo mismo que acabo de exponer. O sea que predica la circuncisión pero por otro lado no lo ha hecho con Tito. A ello Pablo responde que no promueve que los conversos se circunciden, pues si así fuese por qué es perseguido por los judaizantes, Gálatas 5:11 

“Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía?” 

Una pregunta ahora quiero hacer ¿El incircunciso Tito sólo calentó una banca por su incircuncisión o cumplió algún rol? Veamos la carta a Tito, 1:5 

“Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé;…” 

Nuestro hermano Tito para quien no lo sepa estuvo al frente de las congregaciones de Creta y Nicópolis.  

En cuanto al circunciso Timoteo su historia es más conocida y la dejaré para otro escrito. Su circuncisión respondió a los destinatarios de su mensaje, para que no fuese una ocasión de estorbo, siendo hijo de madre judía. Pero en ambos casos, Tito y Timoteo, fue su decisión la que primó, lo cual vemos reflejado en esta parte del escrito de Pablo: ni aun Tito,… fue obligado a circuncidarse;…” 

Para terminar querido hermano, no pierda la libertad que Yeshúa le ha dado. Las raíces de la Fe son hebreas, en el sentido de surgir de la promesa dada al primer hebreo. Las raíces de la Fe no son judías. Usted para salvarse, para recibir la Gracia de Yeshúa no necesita hacerse judío, ni disfrazarse de algo que no es. Y mucho menos adoptar la circuncisión. De ser necesaria para el mundo venidero, cuando su cuerpo sea transformado en la segunda venida, será sobrenaturalmente realizado. 

Ricardo. Se permite la reproducción total o parcial mencionando al autor. Todos los derechos reservados.  

 

 

 

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