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🔵 Porción Terumá

Table of Contents

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Parte 1 #

 Éxodo 25:1 al 27:19
Cuando nos acercamos a la lectura y estudio de las Escrituras la profundización en cada uno de los aspectos que contiene es algo muy importante y enriquecedor. No obstante es posible caer en un desacierto. Este consiste en perder de vista el panorama general de las cosas.
Me refiero a que en la búsqueda de mayor conocimiento muchos pierden de vista el mensaje global que están recibiendo. Algo así ocurre con los detalles del Tabernáculo, los cuales tenemos en esta porción y las siguientes. Por esto algunas personas se enfocan en buscar relaciones entre los metales empleados, las medidas, las vibraciones y energía que podían generar, etcétera; pero olvidan lo más importante
¿Y qué sería esto que olvidan? Que hablar del Tabernáculo o Mishkán en hebreo, es hablar de la vivienda temporal de YHWH en el desierto. ¿Cómo es esto escribirá alguno? Pues sí, el Tabernáculo es la “casita”, si se me permite la expresión, donde YHWH va a morar con su Pueblo.
Todo lo que estamos leyendo se reduce a esto: la relación entre YHWH y la Congregación de Israel.
YHWH tenía a su Amada cautiva en Egipto, en estado de servidumbre al faraón de turno. Compadecido de su angustia y su clamor, realizó una serie de eventos que llevaron a que su “amo” la liberase de su esclavitud. Salida de Egipto con mano fuerte, la Congregación de Israel camina por el desierto hacia su encuentro con el Amado.
Llega a los pies del Monte Sinaí y teniendo como mediador a Moisés se producen una serie de tratativas previas. En esta YHWH le propone por su intermedio, una unión que no debía cortarse, una unión de la cual el mundo entero se vería beneficiado. Le propone “casarse”. Para ello le dice que “Ella” debería cumplir con una serie de requisitos los cuales expresan Su Voluntad y a cambio daría todos los beneficios que la relación de Esposo y Esposa conllevan. Sustento, protección, comunidad. Esa serie de requisitos están contenidos en los mandamientos, las distintas disposiciones donde expresa el Creador lo que desea.
Ahora bien, como ya he explicado en otras ocasiones, la cultura hebrea indica que para celebrar un matrimonio uno de los requisitos es precisamente la existencia de un contrato matrimonial. ¿Y cuál sería el contrato entre YHWH y su Amada, la Congregación de Israel? Pues los llamados Diez Mandamientos o Diez Palabras. Los cuales luego fueron grabados con el propio dedo del contratante, YHWH, en tablas de roca.
Pero por supuesto que aquí no termina la cosa. Pues si hablamos de un matrimonio, este debe convivir. Y para convivir se necesita un lugar donde esa convivencia se haga efectiva. Ese lugar es la casa, la residencia matrimonial. Donde Esposa y Esposo se reunirán a comer, a pasar tiempo juntos, a conversar, a relacionarse. ¿Y cuál cree que es la casa, la residencia donde YHWH y la Congregación de Israel se van a encontrar? Pues sí, precisamente el Tabernáculo de reunión, el Mishkán.
Por ello el irnos en detalle nos puede hacer perder de vista esto que es tan sobrenatural y sobrecogedor a la vez, YHWH mismo le está dando las instrucciones al Pueblo de Israel, a través de Moisés, sobre cómo desea que sea la casa donde va a habitar con ellos.
¿Cree que estoy inventando? Veamos los siguientes versículos
Éxodo 25:8-9 “Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos. Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo, y el diseño de todos sus utensilios, así lo haréis”
Éxodo 29:44 al 46 “Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Elohim. Y conocerán que yo soy YHWH su Elohim, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo YHWH su Elohim.”
Con sencillez podemos entender el pensamiento de YHWH contenido en las instrucciones de la construcción del Tabernáculo.
La Casa de YHWH en el desierto tiene una cerca, estableciendo el límite como el de cualquier propiedad. Entre esa cerca y la tienda hay un espacio en el cual ingresan aquellos que desean llevar una ofrenda, hacer un sacrificio o necesitan algo específico de YHWH, la cual es llamada Atrio (חָצֵר –jatz en hebreo y αὐλή –aulé en griego). Esto es sencillamente el patio. Y tiene por supuesto su entrada con cortinas.
La “Casa” de YHWH en el desierto tiene dos habitaciones, una llamada Lugar Santo (במקם קדש – Makom Kodesh en hebreo y  του αγίου –tu Aguíu- el Santo en griego) y otra llamada Lugar Santísimo o Santo de los Santos (קדש הקדשים – Kodesh HaKodashim en hebreo y του αγίου των αγίων – Tu Aguíu Ton Aguíon – El Santo de los Santos en griego).
Fuera de la Tienda del Tabernáculo, en el patio se encuentran dos elementos de importancia: el Altar de los Sacrificios y el Lavacro. Sin profundizar en medidas ni construcción, ¿de qué estamos hablando? Con sencillez nuevamente el altar debe entenderse como el lugar donde se “queman” o “cuecen” los sacrificios, las ofrendas, y los regalos voluntarios del Pueblo. Producto de los cuales ascendía el “olor grato” hacia los cielos. ¿Y por qué está ubicado fuera del Tabernáculo? Pues bien ¿dónde haríamos algo a la “parrilla”? Fuera de la casa, donde el humo de los productos puede ascender  hasta los cielos. Entiéndase que esto no es disminuir la santidad de los elementos del Mishkán, sino colocarlos en su justa perspectiva, la cual se pierde cuando deja de atenderse a la relación matrimonial entre YHWH y su Pueblo. Y en este sentido ¿qué es el lavacro? Pues claramente un lugar donde lavarse las manos, higienizarse e ingresar limpios a la Casa.
Por supuesto que las habitaciones no están vacías, tienen su mobiliario. El Lugar Santo tiene un mueble donde se quema el incienso y perfuma todo el ambiente a la vez que permite en el momento escogido soportar la tremenda Luz que mana del  propio YHWH presente sobre el Propiciatorio. Tiene su iluminación, la cual es el candelero de 7 lámparas. Y, cómo no podía faltar, un lugar donde YHWH comparte el Pan con su Pueblo, lo cual es la Mesa de los Panes de la Presencia.
Luego como hemos visto viene la habitación principal, el Lugar Santísimo, donde YHWH mismo estaba presente. ¿Y qué mueble encontramos en este lugar? El Trono de YHWH mismo entre su Pueblo, el cual es el propiciatorio. El cual asimismo funcionaba como cubierta del arcón donde se guardaba el acuerdo más precioso, el testimonio físico del contrato santo de matrimonio entre YHWH y su Esposa, la Congregación de Israel, las dos tablas del Pacto. Sí, así como cualquiera de las casas de la antigüedad poseían un arcón donde se guardaban a resguardo los objetos más importantes, el Tabernáculo de YHWH tenía el suyo, el arca de la cual tanto han oído hablar.

Esta es la panorámica, la visión general que jamás debemos perder de vista. Porque si nos detenemos excesivamente en los detalles de los muebles, dejaron de lado el entender que de una Casa estamos hablando.

parte 2 #

Creo que es momento de aclarar una cuestión que observo confunde a algunos y mucho más en estos tiempos en los cuales internet puede ser tanto una fuente de conocimiento como una fuente de propagación de errores y herejías.

Hemos visto por los dos primeros comentarios que el Tabernáculo es la Casa temporal de YHWH en el desierto, donde cohabitará con su amada la Congregación de Israel. Y dejamos sentado que uno de los elementos más importantes que se guardarán en el arcón de la casa es el contrato de matrimonio, el cual está constituido por las dos tablas de mandamientos. Ahora quiero que se pregunte lo siguiente ¿Con quién se casó Israel?
Esto que debiera ser algo respondido con sencillez a partir de contar con la Biblia desde hace miles de años, al haber tenido cientos de comentarios y estudios teológicos. Esto que debiera ser una verdad tan sencilla que la pudiese expresar un niño, es hoy una fuente de discusiones vanas y sin fundamento.
Pues bien, quien se casó con la Congregación de Israel reunida en el desierto fue el Hijo Amado de YHWH Padre. Quien es conocido como La Palabra, Memra, HaDabar, el Ángel de YHWH. Él es el Esposo y la Congregación de Israel su Esposa.
¿Cuál fue la continuidad de este matrimonio?
Sabemos que hubo muchas vicisitudes en el camino, muchos ir y venir de parte de Israel y siempre frente a ello la fidelidad de YHWH Hijo para con ella. Si bien podríamos hacer un largo relato de todo lo ocurrido a ello ya lo expuse en La Fe del Nazareno a cuya lectura invito. Deseo detenerme sí en algunos puntos sencillos que permitirán comprender un poco la situación actual que nos toca como creyentes.
En estas reflexiones estamos hablando del Tabernáculo, el Mishkán, lo cual en el idioma griego es σκηνή –skené – que significa tabernáculo o tienda. ¿Por qué es importante saber esto? Porque el idioma griego nos permite ver su empleo en el llamado Nuevo Testamento, el cual es obvio nos ha llegado en ese idioma. Es por esto que ahora nos trasladaremos al evangelio de Juan capítulo 1, pero sin olvidar lo que hemos visto hasta ahora de la Casa temporal en el desierto.
Sabemos que el comienzo del evangelio de Juan nos explica la situación del Hijo y cómo Él estaba con el Padre desde antes que todas las cosas existiesen. Les recuerdo que conforme las diferentes traducciones usted pueden encontrar que este primer capítulo habla del Verbo, la Palabra o algún sinónimo.   Tomando la versión que normalmente todos conocen, la Reina Valera 1960 leemos:
1:14 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó en nosotros”
Este es un versículo que todos conocen pero ahora con una pequeña muestra del idioma griego en el cual lo hemos recibido, se verá algo trascendente.
Sabemos que el Tabernáculo recibe el nombre de Mishkán en hebreo, ¿cuál es este nombre en griego? Pues es el vocablo σκηνή – skené – lo cual significa eso, tabernáculo, tienda. Veamos ahora el texto de Juan luego de la coma, escrito en griego:
“καὶ ἐσκήνωσεν ἐν ἡμῖν” lo que transliterado es: kai eskénosen en jemín”
Como verá he puesto en negrita una palabra la cual es el verbo en pasado que se traduce como “habitó”. Pero como he mostrado más arriba, la palabra para Tabernáculo en griego es skené y ahora en Juan se nos está diciendo que el verbo ¿Hizo qué? Dice que “eskénosen” entre nosotros. O sea en realidad lo que se escribió en griego es que el “Verbo” hizo una tienda en nosotros, o sea La Palabra hizo un tabernáculo en nosotros. ¿Le resulta extraño esto? Pues no debiera ser así, porque todo creyente en Yeshúa sabe también que nuestro cuerpo luego del ascenso de Yeshúa a los cielos es ahora templo de Ruaj HaKodesh, Espíritu Santo.

Volviendo al tema en cuestión, ahora no hay Tabernáculo físico, no hay Templo físico tampoco. Y de hecho si se levantase un tercer templo en Jerusalén es algo que a los creyentes en Yeshúa poco podría afectarles en su relación con YHWH. Más allá de los cumplimientos proféticos de los tiempos del fin. Porque ahora no es necesario ningún templo levantado por manos humanas o angélicas. Ahora el Tabernáculo de YHWH en la Tierra somos cada uno de los creyentes. Con el arca protegiendo el Pacto sagrado de Yeshúa con su Esposa, la llamada Congregación, el Pacto de sus mandamientos que está grabado a fuego en nuestros corazones, el cual se completa con el Testimonio de la Fe en Aquel que murió por su Esposa y resucitó para poder volver a unirse y nunca más estar separados.

parte 3 #

Puesto que ya ha quedado establecido el aspecto global, el entendimiento panorámico que debemos tener del Tabernáculo, ahora veremos uno de los elementos en particular. Este tiene una simbología importantísima para el creyente en Yeshúa. Me refiero específicamente al llamado Candelero.

La explicación de su construcción está en Éxodo 25: 31 al 40. De allí podemos extraer lo siguiente:
“Y saldrán seis brazos de sus lados; tres brazos del candelero a un lado, y tres brazos al otro lado.” “Y le harás siete lamparillas, las cuales encenderás para que alumbren hacia adelante.”
La palabra hebrea que al castellano ha sido traducida como candelero es מְנֹרָה Menorah (Strongs. 4501) de similar raíz a la palabra נֵר ner (Strongs. 5216, lámpara).
Un detalle peculiar de la construcción de la menorah es que no tiene medidas dadas. No se nos especifica su altura ni su ancho, sino que se nos dice la cantidad de oro a emplear para su construcción la cual es un talento de oro fino. Un poco más de 34 kilos de oro.
El destino de este objeto era alumbrar cuando comenzaba la tarde y continuar encendido toda la noche. Para ello se usaba aceite, la cual también era ofrendada por el Pueblo de Israel. Éxodo 25: 2 y 6:
“Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda…aceite para el alumbrado,…”
Este aceite se hacía con el fruto del olivo machacado a mortero. Usando las primeras en cosecharse, las cuales recibieron antes la luz del sol y producto de su primera prensada. Por supuesto sin contener sedimentos. En síntesis el aceite de olivo más puro.
En cuanto a la ubicación de este objeto recordemos que estaba en el llamado Lugar Santo, según nos dice Éxodo cap. 26:35:
“Y pondrás la mesa fuera del velo, y el candelero enfrente de la mesa al lado sur del tabernáculo;…”
O sea que al ingresar al lugar santo el sacerdote se encontraba con la Menoráh que debía encenderse a la tarde y más hacia adentro el velo antes de El arca del Testimonio.
El arca debía tener encima el llamado propiciatorio, de oro y con las figuras de los querubines con sus alas apuntando al centro del Propiciatorio.
 Como vemos conforme las especificaciones, si la Presencia de YHWH mismo se establecía sobre el propiciatorio el conjunto claramente representa un Trono.
 En la reflexión anterior dejamos establecido que es importante recordar la enseñanza de Yeshúa acerca que de él hablan la Toráh y los Profetas. Por lo cual las enseñanzas del nuevo testamento deben ser valoradas a la luz de la Instrucción y de lo que los Profetas escribieron y hablaron. Por cuanto toda la labor de los profetas cobra sentido en los tiempos del Mesías.
Bajo este entendimiento quisiera que nos acerquemos al Libro de Revelaciones, también conocido como Apocalipsis en el mundo cristiano. Veamos el cap.5:6:
“Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de YHWH enviados por toda la tierra.”
Aquí el apóstol Juan nos escribe la visión que ha tenido frente al mismo Trono de YHWH. Donde delante de él se encuentra el Cordero con los 7 espíritus.
Podemos ver entonces que la visión de Juan se corresponde con la representación que se hizo en el Mishkán (Tabernáculo) de lo que en los Cielos está. Frente al Trono la presencia de los siete espíritus enviados por Elohim a la Tierra.
¿Y dónde están representados los siete espíritus? Precisamente en los siete brazos de la Menoráh (Candelero). Tres a un lado, tres al otro y el central.
¿Tenemos forma de saber cuáles son esos siete espíritus de los cuales la visión del apóstol Juan nos habla?
Por supuesto, para ello debemos tener muy en cuenta que el contenido del nuevo testamento, sólo es comprensible a la Luz de la Toráh y los Profetas.
Ya sabemos lo que la Toráh nos indica, pues la construcción del Candelero con sus siete brazos. Veamos qué nos dice el profeta.
Para ello debemos acerarnos al Profeta Isaías, cap. 11: 1 y 2:
“Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.
Y reposará sobre él el Espíritu de YHWH; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de YHWH.”
Los siete espíritus simbolizados con siete ojos y siete cuernos en el cordero inmolado son entonces, (debe leerse en vertical como si cada uno correspondiese a una de las lámparas):
            C        C      S         E       I     P     T
            O       O      A         S      N    O     E
            N       N      B         P      T    D    M
            O       S       I          I       E    E     O
            C       E       D         R      L    R    R
            I         J       U          I       I
            M      O      R          T     G            D
            I                  I           U     E            E
            E                A                  N
           N                             D     C            Y
           T                              E     I             H
           O                                     A           W
                                          Y                     H
                                          H
                                         W
                                          H
Espero que se haya entendido el esquema representando a la Menoráh y los siete espíritus que han sido enviados a  la Tierra por el Creador.
Lo cual es fundamental de entender por el creyente por cuanto esos espíritus están aquí obrando a disposición de la obra de Elohim.
Recordemos que el sacerdote encendía las lámparas, las luces del candelero antes de que empezase la tarde, en el mismo instante en que era inmolado el Cordero de la tarde, o sea que estas lámparas resplandecían alejando la oscuridad.
De igual modo en este mundo lleno de la oscuridad del enemigo de DYHWH el creyente tiene el deber de encender sus lámparas de forma tal que resplandezcan ante las tinieblas. Pudiendo de esa forma pedir al Espíritu de YHWH, eje central del candelero, lo ilumine con los espíritus enviados. Pidiendo sabiduría, inteligencia, consejo, poder, conocimiento, y temor de YHWH el cual también es principio de sabiduría. De forma tal que su servicio sea completo y su Luz alumbre el Mundo.
Ricardo.

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